Sanremo, 23 de febrero de 2026
Glitchborne ha vuelto a Casa Sanremo Invest como vuelven ciertas leyendas: sin llamar, con las gafas 3D encendidas y el slime como pase VIP. No “presenta” Metagate: hace que ocurra.
Cuando el primer visor entra en passthrough, la sala adquiere una segunda capa. Los objetos 3D se apoyan en el mundo real y las manos empiezan de forma natural a pellizcar, girar y escalar. Cuando la tecnología desaparece y queda la interacción, la demo funciona.
Storm dice: «Un minuto de demo vale más que mil decks». Echo responde: «Estamos construyendo un lenguaje, no un truco».
Los días 22 y 23 de febrero hubo demos hands-on, preguntas reales y validación rápida, con atención también a la sostenibilidad: menos material, más reutilización y más digital.
Después llega Web3. El POAP no se plantea solo como NFT coleccionable, sino como prueba de presencia, recuerdo, puente hacia la identidad digital y base para futuros accesos o rewards.

El Pasaporte Digital de Producto se convierte en un mapa 3D navegable de la cadena de suministro: procedencia, certificaciones, lotes y audit trail pueden explorarse sobre el propio objeto.
La entrevista con Moneyviz y Gabriele Del Mese refuerza una idea: en un entorno de atención limitada, la Mixed Reality funciona cuando entra rápido, explica y deja huella.
La Music-Tech Competition permite además observar proyectos experimentales y distinguir qué prototipos pueden convertirse en producto.
Y llega OpenGate XR: no-code no como solución barata, sino como forma de reducir tiempos y costes sin perder calidad y hacer las experiencias modulares y replicables.

Al final quedan feedback, contactos e ideas. Glitchborne se ajusta las gafas y la realidad hace espacio.